En cuestión de segundos, River pasó de salvarse de una derrota a tener el triunfo en sus manos. Carranza, un zurdo neto, metió el derechazo defectuoso que pasó a centímetros el arco de Carrizo. En la secuencia posterior, Beligoy se equivocó al sancionar una mano que Funes Mori no había cometido en la jugada previa a una gran definición del delantero. Explotó Cappa y volvió a soltar insultos al aire antes de irse expulsado. Por donde se lo mire, el arbitraje quedó en el centro de la controversia porque antes había dejado sin sanción un penal de Maidana sobre Núñez. Con errores, Godoy Cruz y River habían regalado un partido trepidante y rebosante de emociones, que tendrá continuidad en la semana, otra vez más por las polémicas que por el juego en sí.